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Los problemas del transporte de la R-2 Sud en Viladecans

Viladecans denuncia que el 31% de los Rodalies pasan de largo


La ruta que cubre Rodalias Renfe entre L´Hospitalet, (Barcelonés) y Sant Vicenç de Calders (El Vendrell, Baix de LLobregat), Viladecans es la ciudad más poblada con 66.316 personas censadas, no obstante, es la que peor servicio tiene de la R-2 Sud. Viladecans supera en población a Vilanova i La Geltrú, Castelldefels, El Prat y Gavá. Además el municipio contará con un parque empresarial muy importante el Viladecans The Style Outlets. Se supone que muchos de los trabajadores que se desplazarán a trabajar, deberían ir en transporte público, hecho recalcado por los políticos. Sin embargo, la estación de Viladecans es un lugar donde se puede observar un mayor porcentaje de trenes sin parar, un 31% pasan de largo. Los tiempos de espera son en ocasiones desesperantes.

La estación de Viladecans se inauguró un 12 de octubre de 1991. Aquel día fué de gran celebración porque se corregía un grave error de recorrido en línea casi recta dejando a Viladecans aislada del trazo. Pasados ya 25 años, se sigue reclamando que se resuelva el caso Viladecans, ya que por la estación pasan cada día laborable 99 trenes hacia el norte y 99 hacia el sur. De los primeros, 33 no paran a recoger pasajeros. De los segundos, 28 tampoco lo hacen. Esto iguala Viladecans a apeaderos como Garraf o Castelldefels-Playa. En el resto de ciudades, lo normal es que paren el 100% de los rodalias.

El argumento es que como es una línea a un paso de la saturación, cualquier aumento de paradas, causaría nuevos retrasos sumados a los ya frecuentes. Viladecans ha crecido en población y en actividad, pero avisa el alcalde, que el problema será peor porque hasta ahora solo está ocupado entre un 15 y 20 por ciento de la superficie reservada para la actividad empresarial. El funcionamiento del gran outlet del Baix de LLobregat, solo será el inicio.

Sin duda alguna, los más perjudicados de esta situación son los trabajadores y vecinos de Viladecans que se les empuja a utilizar el transporte privado, o sea, el coche.
En días laborables y a ciertas franjas horarias, la espera entre trenes puede ser de hasta 20 minutos. En el resto de ciudades de la R-2 es de 12 minutos. La situación es peor los fines de semana. Se reduce el tráfico de trenes, de manera que en Viladecans para un solo tren cada media hora. Al final se tendrá que decir como en Burgos, que solo hay dos estaciones: la del invierno y la del tren.

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